El Gran Panorama de la Biblia

Introducción por Ken Craig

Quiero compartir con ustedes un mensaje que he llevado por alrededor de 420 congregaciones por todo el mundo. Casi todos me preguntan sobre cuál sería el secreto para lograr tantas conversiones. A lo que respondo que yo no tengo ningún secreto o fórmula mágica, sino un simple mensaje. 

Normalmente cuando llego a estas congregaciones, les preguntó a sus miembros ¿Cómo están haciendo el evangelismo? Mientras que al mismo tiempo, les comparto algunas de mis observaciones. Muchas de ellas están preocupadas debido a que son muy pequeñas y no están convirtiendo gente.

Esto me hace recordar la historia de un pueblo a orillas de un lago, que constantemente sus habitantes se quejaban diciendo: “si tan solo pudiéramos pescar algo de aquí”. Así que juntaron dinero y pagaron por profesionales para realizar talleres, seminarios, conferencias sobre la pesca. Pero los profesionales en realidad encontraron que el problema real era que nadie estaba pescando. Y eso mismo he visto en la iglesia. Nadie está haciendo evangelismo, pero queremos resultados. Nosotros como iglesia podemos hacer muchas cosas, pero si nadie está pescando. No habrá frutos. 

También, he visto, que los miembros creen que la evangelización es deber solo del predicador. Así que es él quien también debe ocuparse de los nuevos cristianos. 

Pero por otro lado, algunos entienden que cuando se habla de evangelismo, lo que hacen es hacer sentir culpable a la persona que buscan predicarle. Y personalmente creo que esa no debe ser una motivación para hacer el evangelismo.  

Pero para empezar hablando del evangelismo no podemos pasar por alto al Maestro Jesucristo, el es un buen ejemplo de la pesca: El convirtió a sus discípulos en pescadores “y les dijo venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres”(Mateo 4:19), “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Y también le dijo a ellos con qué debían pescar: con el Evangelio. Romanos 1:16. dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”

Aquí está todo. Pero ¿Creemos en eso? 

Pero a veces creemos que el evangelio es muy complicado para que alguien lo entienda, y buscamos ayudarle de muchas otras maneras para que sea muy fácil de entender. Pero el evangelio es con lo que debemos estar pescando. He conocido a personas que son cristianas por 40 años y nunca han convertido a nadie. Y quiero decir una cosa, no me interesa si usted es cristiano hace 5 minutos, nosotros deberíamos ser capaces de hablar con alguien acerca de la esperanza que tenemos. La pregunta es  ¿Por qué no estamos pescando?, ¿A qué le tenemos miedo para no compartir el evangelio?. La pregunta que siempre le hago a las personas es: ¿qué es lo primero que hace usted para hablar con un extraño?. ¿Tal vez tiene una frase mágica o saca una varita mágica para hacer amistades? Pienso que no, pero si deseo que vea conmigo 1 de Pedro 3:15. 

“sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;”

Allí nos dice con qué comenzar: Con colocar a JESÚS en nuestros corazones, esa es la primera clave. Jesus dijo en Mateo: “Donde esté vuestro tesoro también está vuestro corazón” (Mateo 6:21).   

De lo que estamos hablando aquí es Pasión. Lo que tenemos en el corazón  es lo que genera pasión. Y por eso hablamos con la gente. Seguramente, hoy mismo algunos de ustedes hablaron cualquier cosa con un extraño. Por ejemplo el clima, la política, el fútbol, la familia, etc. 

Debemos tener pasión, usted lo sabe porque usted lo tiene. Usted habla de estas cosas con extraños, porque tiene pasión por ellas. En Alabama tenemos un equipo de fútbol americano, y hay un campeonato y muchos están apasionados por el fútbol, y por todos lados hay letreros de Alabama. En todos los países hay pasión por el deporte.

En Paraguay, por ejemplo, el superclásico genera pasión. Cerro Porteño vs Olimpia,  Así es el superclásico, siempre trae pasión hasta pelea. Y no es malo si usted le va a un equipo de fútbol pero ¿por qué si hay pasión por estas cosas?, y hasta hablamos con extraños siempre de ellas. pero No por el evangelio. 

Yo he hablado con cualquier extraño sobre mis nietos. Y no tengo ningún problema en hablar de ellos, de hecho tengo siete. Pero lo que intento comunicar es que cada uno de ustedes ya saben cómo hablarles a extraños sobre cosas que generan pasión. Así que no necesito enseñarles cómo hablar con extraños; si hay pasión en lo que habla, el método cuidará de sí mismo. 

La pregunta es dónde está nuestra pasión, si tenemos pasión por estas cosas por qué no tenemos pasión por el evangelio, creo que nosotros mismos no apreciamos la Misericordia de Dios si no entendemos su Justicia, y cuando vamos a tratar de convencer a alguien de que se bautice, lo único que le decimos es que es un mandamiento. Le citamos Juan 14:15: Y el Señor dijo: si me amáis guardad mis mandamientos “, y después los ponemos contra la pared preguntando: ¿Usted ama a Jesús? Si, la respuesta es si, contestamos alegremente: -usted tiene que bautizarse-. 

Pero, honestamente, ¿comprendieron la Justicia y Misericordia de Dios?, Claro que Nooo. Lo que enseñamos indirectamente es salvación por obras, usted haga estas cosas aquí y ya, ¡Es salvo! 

Cuando actuamos así parece que no estamos suficientemente motivados. 

Estando en África, les dije a los hermanos: ¿Qué pasaría si yo les diera 500 dólares por cada persona a la que usted le predique el evangelio sin importar lo que esa persona decida sobre el evangelio? Ellos enseguida empezaron a hacer una lista, de su familia, sus vecinos, una lista completa. Personalmente creo que si le pagaran 500 dólares por predicar el evangelio, usted sería una máquina de predicar el evangelio. Pero obviamente esa es una motivación equivocada. 

De pronto a veces veo que no hay suficiente amor por el evangelio, mientras al mismo tiempo hay un llamado de la oveja perdida. Debemos tener pasión por los perdidos. Y recordar que nosotros éramos esa oveja perdida. Y que también hay gente que está muerta sin Cristo y necesita escuchar el evangelio. 

Hay una película llamada sexto sentido, donde había un pequeño niño que veía a los muertos, y él dijo esto: “yo veo gente muerta, camina como gente normal, pero ellos no saben que están muertos y ellos necesitan de mi ayuda” 

Yo viajo mucho por el mundo, y siempre paso por el aeropuerto de Atlanta que es uno de los más grandes del mundo. Y siempre veo mucha gente que va y viene en sus aviones. Los veo como gente normal, pero ellos no saben que están muertos y necesitan de mi ayuda. Ustedes ven gente muerta todos los días, incluyendo sus familias, pero ¿tratan de ayudarles? Este es un problema grande que he visto.

Otra observación de lo que he visto en estas congregaciones, es que los miembros a  veces, piensan que no saben lo suficiente. Y que deben saber sobre diferentes temas para debatir con otros sobre el evangelio. Sin embargo, Pablo dijo en 1 Corintios 2:1  “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.” 

Él utiliza una frase interesante que aquí, él dijo no fui con “excelencia de sabiduría”. Pero sí sabía una cosa: “Jesucristo y a éste crucificado”. Resumiendo esto, es “el evangelio”. Si usted puede explicar esto a alguien está predicando el evangelio. 

Regresando a primera de Pedro, notamos un segundo aspecto: 

1 Pedro 3. dice: “estar preparados para presentar defensa”. Obviamente usted necesita conocer el evangelio. Pero también debe buscar la manera de prepararse más. ¿Ante quién? ante todo aquel que demande razón señala el texto.Considere que alguien puede preguntarle, la razón de la esperanza que usted tiene. 

Pero ¿Quién le preguntaría la razón de la esperanza, si en la escuela, universidad, en el trabajo se viste y se comporta como cualquiera, contando chistes sucios y haciendo cosas indebidas? 

Un predicador dijo que hay Cinco Relatos del Evangelio: Mateo, Marcos, Lucas, Juan y usted. Tú eres el quinto evangelio, porque tú serás el único evangelio que la gente vea.

Cuando trabajaba en Brasil, yo era un ejecutivo de una compañía de software y uno de los ejecutivos que estaba allí me preguntó: 

– ¿Ken porque usted nunca dice mentiras?. 

– Y yo le respondí: si usted me presta 40 minutos yo se lo puedo explicar. 

Él era científico y ateo. Y al terminar de dialogar con él me dijo: bueno no sabia de que eso es lo que se trata la Biblia. Así que comenzamos a hablar, también me hizo preguntas que yo no podía responder, así que le envíe diferentes libros a él. Pero después de dos años, él me llamó y me dijo: “yo quiero ser bautizado”. Después de eso él comenzó a dar conferencias sobre Evidencia Cristiana. Escribió un libro. Y me pidió que escribiera un capítulo sobre el Gran Panorama de la Biblia. Él fue el primero que me hizo pensar en hacer esto. 

Todo esto comenzó, porque él notó que yo no mentía. Pero es lo que yo estaba haciendo en mi servicio a Cristo. ¿Cuál es la razón de nuestra esperanza? Colosenses 1:23 dice en qué está basada nuestra esperanza: en el evangelio.

Otra observación, visitando todas estas congregaciones, me di cuenta que solo hay un método para que la gente se convierta, y no digo que sea malo, sino que es el único que se está usando. Y no es nada más que tratar de convertir a la gente por un estudio bíblico. Los miembros van a sus contactos y les dicen: ¿Quieres tener un estudio bíblico? Y es obvio que mucha gente dice NO. Nadie quiere un estudio tan extenso. 

    Haga memoria de sus aproximaciones con otra persona para compartir el evangelio. Usted ya tiene en su mente, corregir a esa persona, diciéndole que todo lo que está haciendo en su vida está mal. Y que necesita tres meses de estudio. Esto es totalmente diferente a la Evangelización que leemos en la Biblia. 

    Cuando usted ve en una gráfica los casos de conversión del Nuevo Testamento, todas las personas en el Libro de Hecho, incluyendo judíos, gentiles, proselitos, etc. Todos se bautizaron. Y para eso usamos la gráfica, pero olvidamos un detalle importante; todos oyeron el evangelio en una sola sesión y no necesitaron tres meses. El evangelio se puede compartir en una sola sesión. Si usted puede estudiar con una persona por tres meses eso está bien, pero el evangelio NO necesita tres meses de estudio. 

    Otro detalle que también he visto, es que no entendemos bien la parábola del sembrador. Aunque esa es una gran historia de como plantar el Evangelio. El sembrador salió al campo, tiró las semillas, una cayó en el camino, otra entre las piedras, otra entre espinos así que fueron ahogadas, y la cuarta cayó en buena tierra, esta creció y dio fruto. 

    Seguramente usted ha sembrado algunas semillas. Pero le pregunto ¿Siembra tirando semillas de un lado para otro? creo que no. Nadie siembra de esta manera. Es por eso que aquí yo llamo a esta parábola, la parábola del sembrador torpe, porque él lanza para cualquier lado la semilla. Ahora, cuál es el punto. ¿Cuál es la semilla? El evangelio. ¿Cual es el objetivo? Sembrar la semilla. Él no estaba buscando otra cosa más que esparcir la semilla. De la misma manera deje usted que la semilla haga su trabajo, y Dios del suyo.

    Pensemos seriamente en esto, a veces queremos ayudar al evangelio, así que a veces nos ponemos a inspeccionar la tierra primero, y terminamos decidiendo dónde tirar la semilla y donde no. Decimos: “este terreno es medio rocoso, este tiene muchos espinos, pero aquí si hay buena tierra”, “éste tiene un tatuaje, este otro usa arete” y deducimos que no oirán el evangelio.

    En casos así el sembrador hace el juicio. Por eso buscamos gente religiosa y cuando la detectamos, le decimos ¿Quiere tener un estudio bíblico? Es lo que siempre hacemos. Cambiamos la aproximación del evangelio que Dios nos ha dado. Pero el poder está en el evangelio no en la habilidad del sembrador. 

    Mire lo que un predicador dijo una vez: “Por eso es que el predicador necesita tres meses de estudio bíblico porque primero se prepara el terreno, y cuando vemos que está listo, es que entonces ponemos la semilla y la colocamos allí”. 

    Pero eso no es lo que vemos en primera a los corintios. En este caso, el evangelio está enfocado en el conocimiento, habilidad, y a la manera de llevarlo del sembrador y no en el propio evangelio. Algo que debemos comprender cada vez que se presenta el evangelio, es que para Dios somos exitosos sin importar el resultado. ¿Por qué? Porque eso es lo que Dios quiere que hagamos. No se trata de su juicio [el suyo no el de Dios], ni de su sabiduría, lo que necesita es que sea sembrador. Y pueda llevar el mensaje, y deje que el mensaje o la semilla haga lo que tiene que hacer.  

    A todo esto, le agregamos una última observación. Tratando de conseguir que la gente venga a la iglesia, hacemos cualquier cosa. Queriendo ayudar el evangelio, decimos: “venga a la iglesia y encontrará diversión, tenemos comida, carreras, hasta carreras de pony” entre muchas cosas más. El problema con eso es que en esas cosas no está el poder. Alguien dijo: “con lo que atraemos a la gente es lo que ellos se convierten”

    A esto le suelo llamar: Maquillar al chancho. Si usted le pinta los labios a un cerdo, le pone gafas y perlas, seguirá siendo un chancho. No importa con lo que estamos atrayendo las personas, seguimos pintando el chancho. Y por eso es que la gente abandona fácilmente, porque no fueron convertidos con el evangelio, sino con entretenimiento.   

    El evangelio es donde está el poder. He visto a la iglesia hacer cualquier clase de cosas menos las que tiene el poder que es el evangelio. Predicar el evangelio no es si la iglesia canta sin instrumentos o no, el evangelio no es el bautismo, no es lo que hacemos con nuestro dinero, si se debe diezmar o no. Todas esas cosas son importantes para la iglesia o el cristiano, pero esas cosas no son predicar el evangelio.

    No es la forma de ser atractivo para otros. Es lo que dijo Dios: Cómo debemos atraer a las personas, y así debe ser. El problema que tenemos es que todo el tiempo estamos enfocados en los números y es cuando nos metemos en problemas. Y por eso pensamos que el evangelio necesita de nuestra ayuda. Pero eso no está convirtiendo a la gente. En Galacia, los cristianos también pensaron: si añadimos una cosita pequeña podemos traer más de nuestros hermanos judios, y entonces agregaron la circuncisión.  Pero Pablo les reprendió porque terminaron pervirtiendo el evangelio, y al hacerlo se estaban condenando.   ¿Por qué condenando? porque ese el mensaje de Dios para salvar a las personas.

    Por último. En Primera de Pedro vemos la última recomendación, “con mansedumbre y reverencia” Eso significa que debemos presentar el evangelio a los demás de manera con buena actitud, porque el evangelio es un mensaje positivo. Usted puede presentarlo gentilmente con amabilidad.

    Antes yo pensaba que la Biblia era como un martillo, y caminaba con ella, buscando cualquier error en las demás personas. Y a todo el que me encontraba al paso le daba un Bibliazo. 

    Por supuesto, que con tal actitud toda conversación se convertía en una discusión. Pero el evangelio es una buena noticia, y todos merecen la oportunidad de escuchar el evangelio. Es asunto de ellos aceptarlo o rechazarlo. Muchos lo rechazan. Pero no se preocupe, Jesús no convirtió a todos, pero si les predicó. 

    Resumiendo los tres puntos de cómo ser un sembrador efectivo: 

    Primero, necesitamos tener Pasión. Usted lo sabe. Lo que tenemos en el corazón genera pasión. Hay gente que sabe mucho de fútbol, hasta de un jugador, cómo dónde nació, que estudió, cuantos años tiene; pero no son capaces de citar al menos tres versículos de memoria. Sino somos apasionados por el evangelio, resulta obvio que no le hablemos a nadie de Cristo.

    Segundo, debemos estar preparados para presentar defensa. Lo que significa que debemos capacitarnos más y sobre todo vivirlo.

    Tercero, con mansedumbre y reverencia. Presentelo con amabilidad, con buena actitud. Todos podemos hacer eso. 

    Estas cosas son las que necesitamos para ser sembradores efectivos. Lo que veremos a continuación en la próxima lección, es el mensaje que personalmente yo les presento a las personas con quien comparto el evangelio.