Cristología

La Cristología es la doctrina cristiana que se enfoca en la persona de Jesús y en los distintos papeles que desempeña como el “Cristo” ungido. Aunque está especialidad no se encuentra todo en un libro de la Biblia se puede percibir en distintos pasajes, hasta por distintos escritores en diferentes tiempos. 

Por lo que sabemos, Él existió antes de venir al mundo. Participo en la creación, esta en los cielos,  y recibirá a sus santos en gloria. Pero un estudio mas minucioso de lo que Biblia testifica sobre Él. Nos ayudara a comprender ¿quién es Él, qué hizo y que hace ahora? 

Estudiaremos distintos roles como: Redentor, como Cristo, Profeta, Sacerdote y Rey.  

Cada una de estas fue comprendida  por los primeros cristianos, al punto que resistieron a las autoridades judías, y hasta el mismo gobierno romano no negando a Jesús de Nazaret como su Salvador.  Por ello también es necesario que los cristianos de nuestra época podamos mejorar nuestra compresión sobre nuestro Señor. 

La primera para nuestro estudio es como Redentor.   

Por: Eliezer Perez

EL REDENTOR

Hemos estado relacionados al termino redención en varios pasajes de la Biblia. De hecho desde el Antiguo Testamento se usa en diferentes maneras. Por ejemplo en el caso cuando se vengaba la sangre de un familiar, a este vengador se le llamo como “redentor” (Números 35:12, 19, 21, 27). 

En otros casos para pagar el precio de alguien que había sido vendido, “después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatará.” (Levítico 25.48)

En otros cómo comprar las tierras de un difunto para que este no las perdiera (Rut 4.1-7). Y por ultimo el acto en el que los israelitas podían redimir la vida de un hombre o un animal, como el caso de los primogénitos que a Dios había que entregar: 

“Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos.” (Exodo 13:13).

“y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová hizo morir en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia; y por esta causa yo sacrifico para Jehová todo primogénito macho, y redimo al primogénito de mis hijos.” (Exodo 13:15). 

Sin embargo para esta lección sobre Cristología definiremos la redención como el pago y el rescate de algo que estaba imposibilitado por salvarse a sí mismo. 

Pero también  es importante que conozcamos quién es él que se hace responsable de asumir este rol.  Para qué valoremos mejor el acto de redimir. 

Para ello, consideraremos su existencia, en segundo lugar la creación y cómo entro el pecado y sus consecuencias, en tercer lugar su redención a la humanidad. 

SU EXISTENCIA

Su Eternidad. 

Creo que todos los cristianos estamos en común acuerdo en que Jesús desarrollo un ministerio en la tierra, el cual se  menciona en los evangelios como Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Y de hecho hasta historiadores no cristianos del primer siglo hicieron alusiones reconociendo su existencia como: Flavio Josefo,Tacito, Plinio. 

Pero algo que distingue a Jesús entre los demás lideres de Israel, profetas y sacerdotes. Es que Él es la segunda persona de la Deidad. 

Y como tal, implica que existía aún desde que el mundo se creara. Así que examinaremos algunos pasajes de la Biblia que nos declara su divinidad.

  • Juan 20.28.“Entonces Tomás respondió y le dijo: !Señor mío, y Dios mío!”
  • Tito 2:13. “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,”.
  • 1 de Juan 5:20. “Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

Aunque es necesario mencionar que algunos no están de acuerdo que el Señor fue divino, sino un ser humano por hechos como que fue tentado en el desierto como en Mateo 4 por Satanás, y que supuestamente Dios le hizo solo Señor después de la crucifixión como se menciona en Hechos 2 en el Sermón de Pedro. 

Pero, omiten en realidad un estudio minucioso de cada evento. Comenzando que el nacimiento de Jesús fue más que milagroso. Concebido por el Espíritu Santo y no como el resto de los humanos. 

Luego las declaraciones hecha por los profetas en el Antiguo Testamento: 

  • Malaquías 3:1 e Isaias 40:3. Hablan que un mensajero prepararía el camino a Jehová. Mientras Marcos 1:2-3, dice que esa profecía se cumplió siendo Juan el Bautista ese mensajero y el Jehová que vendría después de él es Jesús. 
  • Isaías 6. Dice que vio la gloria de Jehová. Y Juan en el capítulo 12:37-42. dice que la profecía se cumplió en Jesús.
  • Zacarias 12:10. Dice en su contexto que traspasaran a Jehová en Jerusalén, mientras Juan dice que esta profecía se cumple en la crucifixión de Jesús en Juan 19:37.
  • Y muchos pasajes más que si los mencionáramos todos no terminaríamos. 

También existen atributos explícitos en la Biblia sobre su divinidad aun antes de la creación:

  • Juan 1:1-3. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” Este pasaje de Juan, dice que el verbo era Dios y que lo ha sido siempre. Y este pasaje es una clara referencia al Génesis 1:1-3. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.” De modo que para Juan, Jesús participo en la obra de la creación. 
  • Otro pasaje como Hebreos 1:3. “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,” Según el escritor de Hebreos el Hijo, ejerce poder creador y sustentable. Y nadie, incluyendo los profetas, y apóstoles poseían de tal atributo, de modo que el Hijo (Jesús) es Dios mismo. 

Siendo que es Dios, y forma parte de la Deidad debemos conocer un poco sobre la Deidad.

Como Deidad  

La Deidad es esa enseñanza Bíblica que nos dice que Dios esta mas allá de nuestra comprensión humana. Para la mente humana algunas cosas son comprensibles pero para el resto es imposible entenderla. La doctrina de la Deidad nos separa entre algunas religiones que también creen en Dios. Porque algunos creen que Jesús nunca fue Dios o que el Espíritu Santo es una fuerza activa de Dios Padre. Pero si nos dejamos guiar por las enseñanzas bíblicas veremos que la Deidad esta compuesta por tres seres. O que Dios es tres en un sentido.

Juan 10:30. “Yo y el Padre uno somos.”  Su audiencia judía entendía que se hacia igual a Dios por esa razón quisieron apedrearlo. 

Pero sí Él no era Dios, sino un farsante ¿cómo es posible que fue aprobado por Dios en todo? 

Filipenses 2:5-8. “Cristo Jesús … siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” Acá Pablo es claro al decir que Jesús comparte el hecho de ser como Dios. 

LA CREACIÓN, COMO ENTRÓ EL PECADO  Y SUS CONSECUENCIAS

Recuerdo las clases dominicales infantiles, donde se nos enseñaba cómo Dios creó el mundo en seis días y el séptimo descanso. Y siempre se hace referencia a Dios Padre como el Creador, pero en la adultez empieza a darnos conflicto el hecho que otros participaron de la Creación y no solo el Padre. Colosenses 1:16. Dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles… todo fue creado por medio de él y para él” Este pasaje claramente muestra que el Hijo participo de esta obra. 

Todo estaba desordenado y vació dice Génesis 1:2. Y durante seis días Dios trabajo e hizo cosas hermosas, y su obra que final fue la humanidad. Todo era bueno en gran manera en el huerto del Edén, la paz y el amor florecían sobre la primera familia. 

Hasta que de forma extraña Satanás también aparece en huerto como la serpiente (Génesis 3). Y es así como entro el primer pecado en el mundo. 

Romanos 5:  12. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” 

Y las consecuencias del primer pecado, fue la destitución del huerto, y la degradación constante del ser humano a causa del pecado. 

“Por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores”… (Romanos 5.19). Y no hay justo ni siquiera uno (Romanos 3:10). Todos cuando conocemos y practicamos el pecado somos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). 

Este mundo fue hecho para la gloria de Dios, pero el pecado ha hecho que la humanidad se aleje de buscar la gloria de Dios, para entregar su corazón a sus propios placeres (Romanos 1:21-23).  

Las relaciones familiares empezaron a sufrir cuando Caín asesino a su propio hermano Abel motivado por sentimientos que no eran parte del huerto. Como la envidia. Las relaciones sociales cambiaron y hasta el matrimonio siendo una institución sagrada hecha por Dios fue tergiversada por la poligamia. “Y Lamec tomo para sí dos mujeres…” (Genesis 4:19).  También dio inicio a las violaciones a las mujeres “tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas” (Genesis 6:2) donde no se usa la palabra “conocer a su mujer” como fue Adán con Eva; y Caín con su mujer. Sino que era relaciones informales y a consecuencia los hijos crecían sin hogar.    

Desde los años que lleva la humanidad, nos hemos incluso civilizado, educado y mejorado en muchos aspectos sin embargo aunque en un aspecto externo, y condiciones sociales seamos diferentes a la humanidad en sus primeros días nuestro corazón sigue inclininandosé a hacer el mal. 

“….No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud;…” (Genesis 8:21).

Fue la humanidad que por su propia decisión se aparto de Dios. Como el profeta Isaias 59:1-2 dice: “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”

Desde este punto de vista, la creación se desvió de su Creador y la consecuencia de su desvío es la condenación. 

La justicia de Dios no es parcial, ni se puede corromper ”Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:” (Romanos 2:5-6). 

Por eso su naturaleza exigía que la humanidad fuese castigada.

Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte…” 

La Ley dada Moises en ninguna manera hacia a la persona perfecta, pero fue dada a causa de las transgresiones Gálatas 3:19. 

Los sacrificios de animales fueron temporales: 

“Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),” (Hebreos 10:8). 

Como bien lo señala el autor a los hebreos. 

Entonces ¿Qué solución habría para la humanidad? Sí lo que merecía es la condenación, y los sacrificios eran temporales. 

REDENCIÓN A LA HUMANIDAD

Teniendo nosotros este gran problema, el cielo nos brindo la solución mas grande de la historia. 

“He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.” Hebreos 10:9.

La segunda persona de la Deidad, se ofrece como la solución a la condenación de la humanidad. El periodo del inicio de la redención empieza justo con la caída de Adán y Eva. 

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”   Génesis 3:15. 

Desde entonces el Padre nombro al Hijo como el Redentor que traería salvación a los pecadores y restauraría el mundo.  

Esto es lo que creyeron los primeros cristianos: “a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.” Hechos 3:21. 

Cómo se puede observar Pedro creía en la restauración de todas las cosas, pero que la consumación de esa restauración ser daría en el final de los tiempos. Mientras el Señor Jesús esta en los cielos. 

Pablo también menciona como Jesús ya había sido nombrado, incluso desde antes de la creación del universo. 

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” Efesios 1:4-6. 

El motivo porque el Hijo se ofreció como el Rédentor podría ser por misericordia o su deseo de justicia. Pero una de las palabras más conocida en la Biblia del por qué, esta en los escritos del apóstol  Juan y esa es el Amor.

Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” 

1 de Juan 4:16. “”Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

El precio que pago el Redentor, para redimir al hombre fue su propia vida. El escritor a los Hebreos en su capitulo 9 dice esto:

“¿Cuanto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiara  vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” (14). 

El sacrificio que presento el Hijo, en lugar de los sacrificios de animales y expiaciones fue entregar su propio cuerpo 

“En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” (Hebreos 10:10). Y ese sacrificio basto con que fuese una sola vez para perfectos a los santificados. 

El pecado entro por un hombre ‘Adán`, pero también por uno’Jesús’ entro la vida como dice Romanos 5:17. 

Los profetas y los escritos del Antiguo Testamento anunciaron la restauración de Israel, la humanidad, y hasta la misma creación. A menudo conocido como el día del Señor o los últimos días.  

Pero sucedió que muchos judíos rechazaron la idea que en los tiempos de Cristo el reino de Dios se estaba ejecutando. 

“Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.” (Mateo 12:28). 

Pero el entendimiento judios sobre la Redención del Mesías, era que la restauración involucraría un reino terrenal y la libertad de los gobiernos en turno. 

Aun sus propios discípulos no comprendían todo sobre la restauración. Cuando le preguntaron después de haber resucitado: “Señor, ¿restauraras el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6). Pero anteriormente el mismo Jesús había enseñado que la venida de su reino seria sin advertencia: “El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: “Helo aquí”, o “helo allí”; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. (Lucas 17:20-21)” 

CONCLUSIÓN

En pocas palabras, el reino de Cristo se está ejecutando. Aunque nosotros sus seguidores no lo estemos comprendiendo todo. Su obra como Redentor se ejecutando y su etapa final se dará cuando venga por segunda vez.

La humanidad teniendo un gran problema a causa del pecado. Tuvo al mismo tiempo una gran bendición. Bendición que debe ser valorada, el Hijo de Dios se ofreció sin pecado, sin engaño en su boca para redimirnos.

“siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,” Romanos 3: 24-25.

Cristo Jesús, sufrió la pena más cruel para las generaciones de sus días. Pero él lo hizo no porque la humanidad lo merecía. Sino porque él tenía algo para darnos que nosotros no podíamos comprar, ni trabajar por ello. Y eso es: “Gracia”.

Finalmente, debemos entender una verdad. El mundo fue creado perfecto, pero la desobediencia del hombre trajo efectos los cuales sufrimos en este mundo mientras se está renovando. El hombre es malo desde su juventud (Génesis 8). Y solo basta un cargo de pecado para recibir la condenación. Pero existe una solución a eso. La segunda persona de la Deidad. Y se llama Jesús de Nazaret. No existe otro nombre en quien el hombre pueda ser perdonado sus pecados (Hechos 4:12). El entrego su propia vida y así pagó el precio de la redención (Hechos 20:28). El mundo se está renovando desde su ministerio en la tierra, sin sus enseñanzas y su obra a través de los apóstoles estaríamos como los gentiles del Antiguo Testamento (Hechos 1:8). 

Cuando entendemos quién se ofreció y el precio que pago, para ser el Redentor podemos concluir como Pablo en 1 de Timoteo 1: 14-15. 

“Pero la gracia de nuestro Señor fue mas abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”

Parte Dos. Por Eliezer Perez

CRISTOLOGIA PARTE DOS

EL CRISTO

La palabra Cristo, no es un nombre ni mucho menos un apellido del Señor Jesús. La palabra Cristo en el Nuevo Testamento viene del termino hebreo Mesías que significa sencillamente el ungido. El termino “ungido” no solo aplica a Jesús, sino que también en los Escritos bíblicos se uso para aquellas que fueron ungidas por Dios como siervos especiales. 

Por ejemplo vemos en pasajes como 2 de Crónicas 6:42: 

“Jehová Dios, no rechaces a tu ungido; acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo.”  En este caso se usa para para llamar a David como uno ungido por Dios. Sin embargo, en otros pasajes del Antiguo Testamento el termino se uso exclusivamente para que el pueblo esperara a un ungido especial el cual vendría y traería Salvación a su pueblo. 

Este ungido especial, a menudo por los judíos fue conocido como el: Mesías o el Cristo.

Nacimiento y preparación antes de su ministerio

Cuando leemos el relato de Mateo lo primero que observamos incluso en lugar de que el autor pusiese su nombre. Es la genealogía de Jesús. 

“Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” Mateo 1:1. 

Dos nombres sobresalen en estas generaciones. Abraham, aquel de quien se dice que es padre de todos los que creen y quien fue justificado por la fé. Y que en su simiente serian benditas todas la familias de la tierra (Genesis 12:1-3). 

Mientras que el segundo es David. David fue rey y un varón conforme al corazón de Dios. Y para Mateo es de suma importancia señalar que Jesús es  descendiente del rey David. La razón puede ser que en los días de David, Dios había ejercido un ideal de como su reino debía ser ejecutado en el mundo. Por lo cual su reinado es una sombra o ejemplo de como Dios reinaría en los días del Cristo. 

Dios le dio a David una promesa: 

“Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino” (2 de Samuel 7:12). 

Esta promesa desde un punto de vista humana era difícil de cumplir, dado a que en Jerusalén no había rey judío desde Sedequias quien fue llevado cautivo también a Babilonia cuando se negó pagar tributo a Nabucodonosor II allá por alrededor del 597 al 586 a.C.  

De modo que no había en Israel rey como hacia quinientos o seiscientos años. Pero cuando leemos el Nuevo Testamento encontramos pasajes donde dice que él es quien ahora reina y se sentó en el trono de David: 

“Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,” Hechos 2:30.

Jesús es llamado y reconocido por los apóstoles como el Cristo. Y que con el derecho de su genealogía  demostrada por Mateo a sus lectores. Jesús tenia autoridad para decir que él era el Cristo. 

Otro de los datos que Mateo utiliza como argumento. Es su nacimiento. Cuando fueron los días de alumbramiento de María, tuvieron que censarse en Belén. Para el pago de impuesto ordenado por Cesar Augusto. De modo que nació estando en Belén. 

“Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial” Miqueas 5:1. 

Pero eso no es todo lo que Mateo dice sobre el Cristo. Él también incluye una profecía de Isaias 7.4 como señal.           

“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotrosMateo 1:23.

Cuando se comparan los 4 relatos de la vida del Señor Jesús, podemos notar que solo Lucas registra hechos antes de su ministerio.Como la presentación en el templo y cuando tenia doce años impresionó a los lideres y maestros religiosos con su conocimiento y sabiduría.

Ya que conocemos sobre su nacimiento y preparación, ahora veamos cómo el Cristo implica una labor. 

SU MISION COMO EL CRISTO

Sí el termino “ungido” implica cumplir con una tarea. Pues el Cristo esperado también tendría una misión. Hasta podríamos decir qué desde el momento que bajo del cielo para encarnar comienza su oficio como Cristo. Cumplió con los requisitos: Heredero legitimo de David, nacido en Belén y de una virgen. 

Pero su ungimiento no fue proclamado públicamente hasta su bautismo cuando fue anunciado el resto de la Deidad: 

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía cómo paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Mateo 3:16-17. 

El Espíritu Santo lo confirmo como el Cristo al descender sobre él. Y el Dios Padre lo confirmo al hablar desde el cielo. Aunque ambos no usaron la palabra Cristo en ese momento ya le habían anticipado a Juan el Bautista que aquel quién recibiría estas señales seria el Cristo. 

Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Lucas 3:15-16. 

Datos cómo estos son de vital importancia, aunque algunos creen que cuando Jesús estuvo en la tierra no era Dios, ni tampoco Cristo. Pero los escritos nos revelan que el era Cristo estando aún en este mundo:  

“El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Mateo 16:15-16. 

Tanto Juan el Bautista como los apóstoles vieron en el Señor Jesús el Cristo. 

Una objeción que se han planteado por algunos es que Jesús nunca fue ungido con aceite para el oficio del Mesías. Pero hemos visto en los escritos que fue ungido por el Espíritu Santo en su bautismo y le acompaño en su ministerio. El Señor Jesús como un miembro de la Deidad, al momento de encarnar siguió siendo omnipotente. Pero en su misión como el Cristo debía someterse a un oficio que es totalmente humano. Así que oculto su poder y gloria para ser como las personas a quien vino a servir. 

“como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Mateo 20:28.

Otro curioso aspecto que identifico a Jesús como el Cristo, fue la tentación relatada tanto en Mateo como Lucas. El Espíritu Santo lo llevo al desierto para ser tentado por el diablo. Ninguno de nosotros hemos ni seremos probablemente tentados por el mismo Satanás, una de sus influencias es suficientes para nosotros. Pero en este caso se ve que el fue a Jesús cuando había pasado muchos días en ayuno. A pesar de su autoridad, rehuso utilizarla, para ser tentado como uno de nosotros. 

Como el segundo Adán, era necesario que fuera un verdadero representante de su pueblo. Por ello veremos tres aspectos importantes que ocurrieron:

A. La tentación le enseño la obediencia. Los autores del Nuevo Testamento dicen que el Señor Jesús no cometió pecado, ni hubo engaño en su boca. Nunca desobedeció a Dios y ahora como uno de nosotros. Aprendió a obedecer:  

“por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. (Hebreos 5:8-9)”

Algo seguramente difícil para Él, que el siendo Creador, ahora aprenda a obedecer.

B. La tentación le ayudo a compadecerse de la humanidad: El hecho que no peco, no quiere decir que no fue tentado. Además no solo fue tentado en aquella ocasión por el diablo, sino que a los largo de su ministerio fue tentado. 

 Esta experiencia con el diablo, le llevó a crecer en compasión y comprensión a nosotros   cuando sufrimos y luchamos. 

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Hebreos 4:15)

Eso debe proporcionarnos a nosotros un gran consuelo, porque quiere decir que fue humano en todo sentido. Esto lo coloca como nuestro modelo de un cristiano.

C. La tentación le ayudó a recordar su identidad. Satanás quiso atacar dos cosas: una fue su misión como el Cristo y sobre todo su naturaleza divina. El pensó que ahora que Jesús estaba como un ser humano fácilmente caería en el pecado. Este episodio fue el más vulnerable en toda su vida humanamente estaba débil, pero espiritualmente demostró ser muy fuerte. 

Todos entendemos que el no peco. Pero también es verdad que él no es capaz de pecar. La Deidad siempre serán impecables. 

“Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” 1 de Juan 1:5.

Pero en ninguna manera esto, sugiere que su tentación no fue real. Pero dado a su naturaleza pudo experimentar que las cosas que ofrece Satanás eran deseables. 

De modo que en su naturaleza, podríamos hasta decir que su  obediencia y compasión ahora es más grande hacia nosotros. 

EL MINISTERIO DEL CRISTO

Para esta sección nos enfocaremos específicamente de su ministerio públicamente. Y podemos decir es que su misión inicio cuando tenia treinta años aproximadamente Lucas 3:23. Nunca sabremos en realidad porque a esta edad, aunque podría haber distintas hipótesis. Pero eso no es lo que a nosotros nos interesa. Lo que debe captar su atención es las cosas que Él hizo como el Cristo. 

Los relatos del evangelio nos dicen que el inicio en Capernaum, una ciudad de Galilea. Predico y se extendió por Samaria y Judea. Su misión incluía predicar y anunciar el reino de Dios y llamar a arrepentimiento a los perdidos. Él se sintió libre en la forma de cómo hacerlo. Por ejemplo: predico a diferentes tipos de personas, a israelitas comunes, a los lideres religiosos, a los rebeldes políticos, gentiles y todo tipo de persona. Enseño en diferentes lugares: por las casas, en las plazas, en el templo, los montes y muchos otros lugares más. Utilizo maneras de enseñar únicas: parábolas, preguntas, profecías, sermones, hasta milagros. Siendo a nuestros ojos un maestro único en la didáctica. 

En una ocasión le pregunto a sus discípulos:

 “¿Quién decís que soy yo?” (Mateo 16:15)

A lo cual Pedro respondió declarando que él (Jesús) era el Cristo.

Esta declaración es esencial en tres de los evangelios, y es porque esa declaración de Pedro fue revelada del cielo. Testificando que Jesús era el Cristo tan esperado desde el Antiguo Testamento. Teniendo así una confirmación apostólica, revelada desde el cielo. Mientras que Juan relata que dos de los discípulos de Juan el Bautista siguieron a Jesús y después de haber pasado con el un tiempo fueron a sus lugares, y uno de ellos llamado Andrés le contó a su hermano que había hallado al Mesías (que traducido es el Cristo) ()

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).” (Juan 1:40 – 41).

Así que no solo en el momento que Jesús le hizo esa pregunta crucial a sus discípulos pudo conocer que Jesús es era el Cristo, sino que también pudo deducir por sí mismo que este era el Mesías viendo las señales y las obras que hacia en el nombre de Dios. 

Otro episodio de suma importancia es la transfiguración, y ocurrió cuando Jesús llevo a tres de sus discípulos a orar. 

y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.” Mateo: 17: 2- 8. 

Esto es importante porque Moises llego a ser el legislador y libertador del pueblo de Dios y Elías fue el profeta fiel que llamo a Israel de la apostasía. Por lo tanto Jesús esta en continuidad con la Ley y los profetas, pero también es claro que con la voz del cielo, se confirmo que él es el ungido de Dios más importante de todos los grandes lideres de Israel. 

En su ministerio como el Cristo se hizo mediador de un nuevo pacto.

“[Cristo] es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto.” (Hebreos 9:15)

El apóstol Pablo dice que tuvo que hacer en su misión como Cristo para ser mediador: 

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,” Romanos 3:24-25. 

La justicia de Dios es perfecta, porque desde antes de que el mundo pecara, la Deidad ya había planificado a un Cristo como el salvador de los pecados de la humanidad. Y como es de nuestro conocimiento fue sentenciado, crucificado, sepultado y resucito al tercer día. El hecho de resucitar probó a toda la creación que realmente era el ungido de Dios. Y posee toda autoridad tanto en los cielos como en la tierra. 

Por ultimo, él presento su sacrificio en los cielos y desde entonces esta a la diestra de Dios Padre. Lo cual nos da animo porque ha sido victorioso en su misión, y ha vencido a todos los enemigos de Dios y de su pueblo.  

CONCLUSIÓN

 Jesús como hijo de Dios, fue el Cristo esperado desde el Antiguo testamento. Siendo Dios desempeñó un oficio humano. Su misión fue aprobada por Dios, vista por los hombres y seguida desde entonces. Su experiencia en esta vida hace que el abogue por nosotros ante el resto de la Deidad (1 de Juan 2:2), porque al convertirse en ser humano engrandeció su compasión hacia nosotros. Pero esto en ninguna manera significa que siempre testifique a nuestro favor, llegará el día en que se convierta en juez de todos los hombres. 

CRISTOLOGÍA PARTE TRES

EL PROFETA

Cuando leemos el Antiguo Testamento podemos apreciar que no solo estaba la Ley dada por Moisés, sino que también fueron esenciales los profetas para que la nación no se apartara de Dios. En muchas ocasiones fueron portavoces de Dios a los reyes, a los sacerdotes y al pueblo. 

A menudo confundimos al profeta con un adivino quien predice el futuro, aunque en ocaciones lo hicieron. Su trabajo principal siempre fue ser embajadores de la palabra de Dios. Ellos explicaban las leyes de Dios y animaban al pueblo a serle fiel a Dios. Y esto sobre todo incluía que el mismo profeta tenia que ser portavoz total de Dios y vivir de acuerdo a su Palabra.

En este sentido Jesús el Hijo de Dios, también cumplió como profeta enviado de Dios. 

Los profetas del Antiguo testamento

Existen en los registros bíblicos grandes profetas en la Biblia, algunos de ellos se ganaron una reputación a lo largo de la historia de redención. Como lo fue Elías para los judíos, él representaba a todo el grupo de los profetas de Israel. Él llamó de la apostasía al pueblo y al rey Acab para que obedecieran a Dios (1 de Reyes 17).  Pero el pueblo estaba confundido porque la esposa de Acab  “Jezabel” había impuesto la adoración a Baal por toda la región, de modo que a la confusión se le añadió el miedo. 

La solución planteada por Elías fue convocar al pueblo y a los sacerdotes de Baal en el Monte Carmelo. Pero la reprensión de Elías fue la siguiente: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” (1 de Reyes 18:21). Pronto surge el desafío en donde los cuatrocientos cincuenta hombres invocarían a Baal y este debía responder con fuego sobre el sacrificio. Dice la biblia que paso un buen tiempo y Baal no respondió. Mientras que Elías ordeno arrojar agua sobre el sacrificio y cuando el clamo a Jehová en ese instante cayo fuego y el holocausto fue consumido. La respuesta de los que presenciaron esto fue: “Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!” (1 de Reyes 18:39). 

El pueblo también debía saber reconocer a los verdaderos profetas de Jehová. Como dijo el apóstol Pedro en su segunda carta: “…Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo…” (2:1).   Así como hubo verdaderos profetas también existieron profetas falsos. El libro de Miqueas nos da un panorama de cómo estos falsos profetas hicieron errar al pueblo (3:5-6).

Pero ¿Cómo se distinguían los auténticos de profetas enviados por Dios de los fraudulentos? Quizás uno de los distintivos era que los verdaderos hablaban en nombre de Jehová y no daban su propia predicción, otro aspecto era que tenían que ser sometidos a prueba:

“Y Jehová me dijo … Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare… El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá… Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él. (Deuteronomio 18:17-22)”  

En estos pasajes observamos cuatro aspectos: 

  1. Tenia que ser llamado por Dios. En algunos casos Dios llamo a los profetas directamente, ya sea por su voz o a través de visiones: 
  • Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: !!Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.”(1 de Samuel 3: 9-10)
  • Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” (Isaías 6:8).
  • “Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel.” (Amós 7:15). 

Pero en otros casos lo hizo por medio de otros profetas como fue Eliseo (1 de Reyes 19:16). También hay registros como los de 1 de Reyes 20 de “hijos de los profetas” y 2 de Reyes 2, al parecer estos eran varones que aprendían el oficio de profeta centrados alrededor de un profeta que era llamado divinamente. No debemos olvidar que existieron muchos profetas llamados por Dios, algunos escribieron y otros no.

Queda claro que un profeta autentico podía tener buenas intenciones o conocimiento de la ley de Moisés pero para ejercer auténticamente el oficio tenia que ser llamado por Dios. 

2. Tenía que recibir la palabra de Dios. El Espíritu de Dios ordenaba a los profetas a decir lo que Dios ordenaba. Un auténtico profeta de Dios no `podía alterar el mensaje para caer en gracia del pueblo ni de los gobernantes. Esto no significa que fueron usados en momentos de trance, sino que en algunos casos hablaron siendo consciente en los riesgos que incluía que el pueblo no obedeciera. Esto sugiere qué también podían analizar lo que se les ordenaba decir. Un ejemplo de esto es Jeremías, Dios le ordeno pararse ante la puerta de la casa de Jehová que proclamara su palabra y le ordeno que no orara por el pueblo porque no le oiría (Jeremías 7:16). Pedro también dijo que los hombres santos de Dios hablaron siendo inspirados por Dios.  Es to quiere decir que no debían alterar el mensaje como los profetas que siempre estaban junto a los reyes impíos (2 de Pedro 1:20-21).

3. Tenía que ser leal a Dios. Como vimos anteriormente fueron inspirados, pero no quiere decir que solo tomaban palabras dictadas y debían repetirlas. Sino que las palabras dichas por ellos debían estar en total armonía con la palabra de Dios dada a Moisés: “Cuando se levantare en medio de ti profeta … te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos … y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños … En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis.” (Deuteronomio 13:1-4).  

Aunque el pudiera hacer milagros no debían obedecerle sí sus palabras eran contradictorias a los mandamientos. 

4. Tenían que ser cumplidas.  “Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.” (Deuteronomio 18:22). Las verdaderas profecías nunca fallaron porque Dios tiene el poder para hacer que su palabra no caiga en tierra. En algunos casos las profecías se cumplían de forma inmediata como el caso de Elias en 1 de Reyes 17 quien pidió que no lloviese y al instante no llovió por tres años. En otros las profecías se cumplieron dentro de un tiempo bastante largo, por ejemplo la de un varón de Dios en 1 de Reyes 13:1-2 que profetizo sobre Josías y esta se cumplió casi 300 años después.  

Estos cuatro puntos eran indicadores para que el pueblo pudiera evaluar a los profetas. Estos requisitos eran de suma importancia para ejercer la función. 

Ya hemos mencionado que la función de un profeta era ser un embajador de Dios. Esto lo hacia una persona con autoridad, en muchos casos los emperadores necesitaban a un embajador para que le recordara las obligaciones que tenían por estar bajo su yugo. Este mismo concepto se observa en la Biblia en Dios con sus profetas. A menudo son enviados por Dios para recordarles al pueblo sus obligaciones. 

También es interesante los métodos que usaron para dirigirse a las naciones. La más conocida de entre todas era la de poder hablar. Proclamando esas palabras de Dios, acusando al pueblo de su infidelidad cuando lo ameritaba, y exhortándolos a seguir siendo leal al pacto de Dios. En algunos casos encontramos sus oraciones, bendiciones, parábolas entre otras más.  Pero es más interesante todavía que el Espíritu Santo le dio poder para hacer milagros y señales. Actos milagrosos que autenticaban su trabajo como profetas. 

Apreciando la obra del profeta y lo que necesitaban para ser profetas auténticos de Dios, podemos entonces aprender cómo Jesús el Hijo de Dios es el profeta prometido en Deuteronomio 18.  

JESÚS EL PROFETA MÁS GRANDE DE LA BIBLIA

Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis (15)Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta” (19). Deuteronomio 18. 

El Nuevo Testamento testifica con grandes argumentos que Jesús el Hijo de Dios fue el más grande profeta entre todos. Él ha sido el embajador de Dios con autoridad y leal a los escritos bíblicos del Antiguo Testamento. Así que miraremos como el fue también llamado , dio la palabra, fue leal y como ejecuto su función.  

Fue llamado

Dos testimonios encontramos en el Nuevo Testamento de su llamado:

  • Las palabras de Simón cuando el niño Jesús fue a ser presentado en el templo. “Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel… He aquí, éste está puesto … para señal que será contradicha … para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.” (Lucas 2: 30-35).
  • En la transfiguración:  “[Jesús] se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz… Moisés y Elías, [estaban] hablando con él.” (Mateo 17:2-3). Moises y Elias ambos son dos profetas grandes del Antiguo Testamento, por ejemplo en Deuteronomio 18 Dios prometio a Moises levantar un profeta como él. Tiempo después Pedro sostiene que ese es Jesús: “Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días. Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad” (Hechos 3:22-26). Para los primeros cristianos Jesús era el profeta prometido. 

 El hecho que los dos profetas más grandes del Antiguo Testamento hablaban con Él en la transfiguración y pronto desparecieron. Y se escucho la voz del cielo decir qué a él tenían que oírle. Con esto Dios estableció que entre los tres, el superior era Jesús y no tenían que seguir escuchando a Moisés y Elías. Esto en ningún momento sugiere que no se debe valorar el Antiguo Testamento, en cambio lo que quiere decir es que las Palabras y hechos de Jesús como profeta son superiores a sus antecesores. 

Dio la palabra tal cual la recibió

El también dio la palabra del Padre tal cual la había recibido. Él mismo dijo: “Y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” (Juan 14:24). Poniendo total armonía entre sus palabras con la del Padre, anteriormente dijo: “Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.” (Juan 12: 49). 

Fue leal en todo

Sobre todo fue leal en toda la casa como lo fue Moisés (Hebreos 3: 1-6). Él no solo dio las palabras tal cual el Padre había ordenado, sino que también vivió de acuerdo al Antiguo Testamento cumpliendo todo “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta qué pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5: 17-18). Demostrando una total lealtad a Dios. 

Sus palabras fueron cumplidas

Así mismo, sus palabras algunas se cumplieron de forma inmediata, otras más tarde y algunas se cumplieran en el futuro. Quizás las que podemos recordar que se cumplieron de forma instantánea fue cuando el hablo con la naturaleza, otras tuvieron cumplimiento mas tarde como por ejemplo cuando hablo de su muerte en Mateo 16: 21. Otras fue un poco mas tarde como cuando hablo de como el templo seria destruido, lo cual sucedió en el año 70. 

Y por supuesto algunas de sus profecías no han sido todavía cumplidas, pero tenemos la certeza de que sucederá. La profecía que esperamos es la del fin de los tiempos y el fin de este mundo. Esta sigue abierta y estará por cumplirse en cualquier momento de la historia. 

Jesús el Hijo de Dios, hablo con toda autoridad: “Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió… El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.” (Juan 7:16-19). Pudo decir: “El que me desecha a mí, desecha al que me envió. ”(Lucas 10:16). La gente de su época quedo admirada por su doctrina porque hablaba como quien tenia autoridad (Mateo 7:29).  

Sus métodos al igual que los profetas no solo estuvo acompañados de palabras sino también de obras: “Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí.” (Juan 10:25). Él fue un varón aprobado por el Padre con señales y diversos milagros (Hechos 2: 22).  Eso nos exhorta a no solo escuchar sus palabras sino también a obedecerlas. Porque Él es el profeta prometido desde tiempos antiguos y su palabra es fiel. 

Conclusión

Cuando los profetas de Dios hablaban sus palabras se cumplían porque Dios los había enviado. El aprobó sus tareas, porque ellos fueron sus embajadores en distintas naciones. Jesús el Hijo de Dios es el profeta más grande de toda la Biblia. A diferencia de Moises que dio una ley y fue intercesor varias veces por su pueblo, Jesús nos ha dado su Ley para toda la humanidad y esta intercediendo por todos delante del Padre. Y como Elías que pidió para que no lloviese por tres años y así sucedió, mientras llamaba al pueblo de la apostasía, Jesús el Hijo de Dios nos ha declarado las Palabras del Padre tal como el lo ha ordenado y una de las es que vendrá por segunda vez y debemos tener certeza que eso ocurrirá algún día. Pero para ir con Él no debemos estar navegado entre dos pensamientos, debemos abandonar el pecado, la apostasía y todo lo que pueda desviarnos de sus caminos.      

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