Consejería cristiana

La iglesia es una organización compuesta por personas, y las personas somos seres sociales que necesitamos interactuar unos con otros. En la interacción ocurren sucesos en donde mejoramos y pasamos gratos y buenos momentos. Pero en la interacción también ocurren situaciones difíciles con las que tratar. Todos tenemos problemas, algunos más que otros en diferentes formas y en ocasiones más serios. Pero ¿Qué papel jugamos como cristianos cuando alguien tiene dificultades y solicita de nuestra ayuda? (Cabe resaltar y dejar en claro que la iglesia no está para resolver los problemas de las personas, solo puede aconsejar. Quien tiene la potestad de resolver los problemas siempre serán las mismas personas).

En este curso trataremos sobre la consejería cristiana como una de las áreas  en el que la iglesia no debe dar la espalda. Si bien la misión de la iglesia primordialmente es predicar la palabra de Dios, nutrirlos y guiarlos a la salvación mientras que las personas deciden sobre su propia vida. Algunos desean ser adiestrados mientras otros se resisten, pero más allá de eso no debemos ignorar los problemas que afectan a la mayoría de los miembros de nuestras congregaciones.

Razón por la cual es recomendable estar preparados para cuando surjan algunos posibles problemas. El que la iglesia en donde usted se congregue no haya tenido problemas con algunos de sus miembros en asuntos actuales, no significa que nunca los tendrá.

La iglesia judía compartía las mismas cosas en común según el libro de Hechos. Pero enfrento nuevos desafíos cuando llego a tierras extranjeras; como la promiscuidad, vicios, homosexualidad, prostitución entre otros. De modo que a medida que los años pasan se acercan nuevos campos con los que posiblemente se enfrenten algunos de nuestros miembros.

Entonces…    

¿Qué es la consejería?

Es ese proceso de asesoramiento personalizado en donde una persona o familia solicita ser escuchado o ser ayudado para tomar mejor decisión o corregir sus errores.

La Biblia es el manual de guía para vivir (Salmos 119:105). Pero eso no significa que usted nunca necesite de otra persona como consejero en algún momento de su vida. El propio escritor de este Salmos dice anteriormente: “Pues tus testimonios son mis delicias y mis consejeros” (Salmos 119:24). Quien quiera que haya escrito el Salmos 119 consideraba a la Palabra de Dios como declaraciones esenciales para si mismo como también lo eran aquellos consejeros que estaban junto a él.

En la Biblia tenemos también el ejemplo del Señor Jesús, su misión fue predicar. Y como conocedor de las Escrituras también jugó un papel de Consejero Espiritual. Aunque esto último no lo distrajo de su papel principal.   

Jesús el Consejero

Isaías 9:6 dice: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”  El Hijo de Dios no solo dio su vida por nosotros sino que también nos proporciona una intercesión ante Dios, y brinda a través de sus palabras el asesoramiento indicado y perfecto para conducirnos mientras vivamos.

Un asesor es uno que puede y sabe cómo ayudar. En las finanzas dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35). El guía espiritual dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11). En la amistad dijo: “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” (Juan 15:15).

Ayudo a los necesitados, sintió compasión  al ver un pueblo sin dirección (Mateo 9:36).  Pero esto nos lleva a la siguiente pregunta:

¿Quién debe aconsejar? No existe una regla que diga que solo un predicador o solo los hombres o solo una mujer deben aconsejar. En realidad no lo dice. Pero lo que si dice claro es que se necesita una persona que de buenos consejos. Al principio esto puede resultar un poco difícil de identificar porque todos quieren dar sus propios consejos. Pero observe el siguiente pasaje: “Donde no hay buen consejo, el pueblo cae, pero en la abundancia de consejeros está la victoria.” (Proverbios 11:14). La biblia misma también nos revela que existen malos consejos. Por tanto es importante que comprendamos que asumir el papel de consejeros puede ser de bien para una persona como para mal. Entonces no es para todos. Seamos honestos con nosotros mismos sino sabemos cómo guiarnos, difícilmente puedo guiar a otro. Ocurría como el proverbio “un ciego es guía de otro ciego” (Mateo 15:14).

Hay que tener cuidado con lo que se dice, para ser consejero cristiano usted obviamente debe estar empapado de la Palabra de Dios, esa será su herramienta y hoja de ruta para ayudar a los demás. Pero si usted no lo está y da consejos que fueron solo útiles para usted. Es peligroso porque “Lo que fue bueno para usted no significa que sea bueno para otros, lo que es bueno para Dios si es bueno para todos” cada situación es distinta una de la otra.

¿Qué características necesita una persona para aconsejar?

  • Tener empatía. La empatía es la capacidad que tiene una persona de percibir en los sentimientos, pensamientos y emociones de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar, es decir, como un individuo similar con mente propia. Es como aquella expresión “ponerse en lugar del otro”.
  • Misericordia. es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica.
  • Desear el bien de otros. El deseo de escuchar debe ser sincero, no solo para cumplir de que estoy haciendo algo. O que quiero escuchar los problemas de los demás solo para burlarme de ellos. El segundo mandamiento es amar al prójimo.   
  • Que lo establecido por Dios se cumpla. La voluntad de Dios (Lo que el estableció) es lo que debemos asegurarnos que se cumpla. Ninguna sugerencia nuestra debe ir en contra de las virtudes, valores y enseñanzas cristianas.
  • Ser confidencial.  Debe aprender a guardar los secretos y no contarlos a la membresía. Lo opuesto a ser confidencial es ser chismoso.  Proverbios 11:13.
  • No ser altruista. Brindar apoyo hasta el punto de sacrificarnos con tal de beneficiar a esa persona. Uno puede ayudar pero uno sigue teniendo una vida a la cual responder. Básicamente es no dejar que los problemas de otros le afecten a usted mismo. Por atender al aconsejado se olvida de su esposa (o), hijos, y de su propia salud.  Personalmente creo que el Señor Jesús sabía que muchas personas tenían problemas, pero él nunca se desenfoco de su misión. 

Por lo que hemos visto para aconsejar correctamente a una persona es un  asunto que cualquiera persona no puede hacer con responsabilidad. Si usted es sincero al no poseer o no querer ser consejero, no es malo. Lo recomendable entonces es que le guía a otra persona que si puede hacerlo.  

Hay personas que reaccionan de forma diferente ante los problemas de los demás. Algunos se preocupan tanto que pierden paz consigo mismo, no pueden dormir, se afligen que piensan que tienen la responsabilidad sobre la vida de otros. Mientras otros pueden escuchar con tranquilidad, pueden dormir, seguir con su vida normal y al mismo tiempo aconsejando a otros. Para este segundo tipo de personas no significa que no le preocupe los problemas del aconsejado simplemente por su carácter lo toman con más tranquilidad.

Estar siempre preocupado y ocupado tratando de ayudar a los demás no siempre es lo correcto. Se debe ayudar a otros pero con justo equilibrio. Observe el principio en las sabias palabras de Jetró cuando vio lo que Moisés hacia cada día: “Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios. Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.”   (Éxodo 18:15-18).

Moisés juzgaba las cosas del pueblo cada día desde la mañana hasta la tarde. Lo cual era una de sus funciones pero  lo estaba llevando a desfallecer.  Estamos seguros que cuando Moisés puso en práctica las palabras de su suegro hubo gran peso que fue quitado de sus hombros. Entonces aconsejar es guiar, pero debe hacerse del modo que el aconsejante No desfallezca.  

Etapas donde las personas enfrentan más crisis

Henry David Thoreau dijo: “«Multitud de personas llevan vidas de silenciosa desesperación»,”

Como seres humanos siempre estamos en una etapa de cambios a medida que el tiempo avanza.  Los años nos llegan y vamos cambiando, pero es bueno tener conocimiento de cuáles son las cuatro etapas en que una persona tiene cambios físicos y sociales, que por lo general, producen tensión:

  1. Adolescencia: No cabe ni la menor duda que esta etapa tiene sus complicaciones. La adolescencia es el periodo que sigue de la niñez, alrededor entre los 11 o 12 años a los 18 años. ¿Por qué los dieciocho?  Porque  a esta edad una persona ya tiene capacidad de hecho según el código civil Paraguayo (Capitulo Dos, Articulo 39).
  • Cambios físicos: Se observa el crecimiento, aceleramiento de peso, y estatura. Eso implica que sus arterias crecen mas rápidamente que el corazón, por eso existe una gran presión arterial. Y se quejan de mareos, palpitaciones, dolores de cabeza. La desigualdad de crecimiento en el cuerpo explica en parte la torpeza a la hora de hacer algunas cosas. Y como es de esperarse en este tiempo las energías y los impulsos ocasionalmente sobrepasan el dominio que antes tenían de si mismo. Y esto puede explicar porque en algunos casos se vuelven volubles, en un momento es irritable, otro alegre y de pronto entristece. Normalmente los miembros de la familia hacen chistes sobre los cambios del adolescente y se acomplejan o se sienten avergonzados.
  • Búsqueda de realidad: Este es un periodo de cuestionamiento, quiere descubrir las cosas por si mismo. Cuestiona incluso a la iglesia. Ya no solo cree las cosas como cuando era niño, sino que necesita más practicidad. Ahora realmente conoce a las personas como son. Y el acontecimiento más típico de la adolescencia es que se desilusiona de algunas personas, incluso hasta de sus padres. En la niñez cree incondicionalmente lo que dicen sus padres, pero en este periodo ya no acepta enseñanzas sin primero examinarlas.  Se dice que en esta edad la mayoría de los niños que asistían a la escuela dominical abandonan la iglesia. La existencia de Dios y la resurrección de los muertos no son temas que le atraigan mucho. Las dudas suelen ser ¿Por qué si Dios es soberano y amor, porque permite la maldad? ¿Qué pasa si una persona muere en donde nunca llego el evangelio? ¿Será salvo o condenado? Tales preguntas no son de rechazo, sino que demanda una respuesta razonable. Rechazando la famosa respuesta paterna: “Porque sí o  porque yo lo digo”.  Los padres debemos estar preparados para responder con paciencia ante preguntas de nuestros hijos (1 de Pedro 3:15). Entonces resulta que la iglesia debe diseñar un plan para ayudar a los padres que tienen hijos adolescentes.
  • Desarrollo Social: El adolescente empieza por su propia cuenta a tener contacto con otras personas que no sean sus propios padres o familiares. Le interesa saber que piensan otros de sí mismo, especialmente el sexo opuesto. Desea ser adulto pero tiene dificultades para relacionarse con los adultos.  Tiene un profundo deseo de ser aceptado por otros. Como no encuentra un grupo al cual integrarse se adapta más rápido al de sus compañeros y eso implica que acepte ciertas normas del grupo que incluso sus padres rechazan por convicción.
  • Amor de adolescente: Empieza a interesarse por el sexo opuesto, solo con mencionar el nombre de la otra persona se sonroja. Se siente enamorado pero sus amores siempre terminan en “dolorosos fracasos”.  Aquí es responsabilidad primordial de los padres educar a sus hijos. No es aconsejable que la iglesia asuma la responsabilidad de educar a los adolescentes en temas sexuales sin el consentimiento de los padres. En algunos casos los padres culpan a la iglesia por decir cosas que ellos no quieren que sus hijos descubran.         

Aparte de todo, y por último. Es interesante tener en cuenta  y comprender tiene que ver con lo que ha dicho El psiquiatra Armando Roa (Psiquiatra Chileno) dice: “Solo la Civilización Científica y tecnológica moderna, por su alta complejidad, exige de sus miembros prolongadas maduraciones antes de asumir responsabilidades definitivas”  Los adolescentes de las ciudades urbanas demoran más en entrar en la madures que los adolescentes que viven en el campo. Estos últimos tienen mayor responsabilidad con su entorno como ayudar a sus padres, trabajar, valerse por su propia cuenta, etc.  

Siempre debemos pedir a Dios ayuda de como criar a nuestros hijos. Un lindo ejemplo de esto ocurre con Manoa, cuando el ángel de Dios se presentó a su esposa. Y le dijo que tendrían un hijo (Jueces 13: 8-12).

2.Maternidad: Normalmente se dan muchos consejos a las embarazadas, y se le anima constantemente en el proceso de embarazo. Pero la mujer experimenta cambios físicos porque dentro de ella hay un ser vivo. Los cambios y el crecimiento del bebe hace que se canse más rápido. El embarazo es un momento de felicidad pero en la práctica el proceso hace que se vea difícil. Socialmente experimenta desafíos laboralmente, puede que la pareja este feliz con la gestación pero su patrón no lo están. Ni que hablar del parto, si es natural o cesárea, ni del post-parto (algunas les da depresión). La prioridad es cuidarse la mujer y al recién nacido. Todo esposo debe ser comprensivo, tolerante y servicial.  No es tiempo para que el esposo este buscando ser amado, y reclamar su espacio. La maternidad no ocurre siempre por lo cual debe mostrar el verdadero amor hacia su familia. Los primeros meses de maternidad son difíciles, pero tampoco imposibles. El tiempo que antes había para la pareja ahora es absorbido por el recién nacido.  

3. Menopausia: Se dice que con mayor frecuencia aparece desde los 45 años. Un siclo muy natural en las mujeres, pero que altera su cuerpo físico, y también cambios emocionales como irritabilidad, depresión, inestabilidad, etc. En el hombre ocurre un proceso similar llamado Andropausia, es casi similar es hombre empieza a perder masa muscular, perdida del cabello, pérdida de memoria, enoja con facilidad.  Tanto el hombre como la mujer en esta época enfrentan cambios, que son normales. Pero para algunos puede ser traumático porque nos asusta envejecer en una sociedad donde la juventud y belleza son aparentemente importantes.    

4. Vejez: Es la última etapa de las cuatro, se dice que las principales dificultades en esta época son la pérdida del movimiento. El hombre o la mujer fuerte ya no puede hacer algunas cosas por sí solo. Y asusta depender de otros. No es culpa de nosotros, sino de cómo la sociedad nos ha hecho mirar a la vejez como algo malo. Pero la vejez supone la etapa más alta del ser humano.

Si usted aprende a distinguir y a tratarlas según su edad, muchas cosas tomaran mejor sentido. Y no solo aprenderá a convivir con ellos sino que también podrá consejos según el tiempo de las personas.  Esto resulta bueno aun conocerlo en la iglesia por ejemplo: La iglesia judía se reunía cada día en el templo y tenían las cosas en común, algunos suponen y predican que de la misma manera la iglesia actual debe estar llena de actividades. Pero estos desconocen que durante estos tiempos la obligación de asistir al templo recaía sobre los varones y no las mujeres y niños.

Personas con las que nos encontramos en la consejería

  • Los que realmente desean corregir o mejorar sus vidas.
  • Los que solo quieren que se les escuche. Y no buscan consejos. Normalmente estos son los que más ocupan sus tiempo. Buscan a alguien para conversar.
  • Los que ya tienen planeado que hacer, pero lo único que buscan es alguien que le apruebe lo que ellos ya han decidido.
  • Los que tienen problemas ya psiquiátricos. A estos debe recomendar ir al médico, porque ya es una enfermedad.   

Temas comunes

  1. Solteros. No es malo ser soltero, y decidir siempre ser soltero.  Pablo de tarso decidió serlo. 
  2. Noviazgo. Es una etapa en donde debe existir mucho respeto mutuo entre ambos. ¿Qué le aconsejaría a novios cristianos? María y José según Mateo capítulo 1 están comprometidos pero se respetaban mucho, y es lo que Dios le agrada.
  3. Madres solteras. Es difícil, pero tenemos el ejemplo de Eunice la madre de Timoteo. Ella aun cuando se casó con un griego tomo las riendas de educar a su hijo como un judío (2 de Timoteo 3).   
  4. Matrimonio. Muchos problemas en el matrimonio se dan porque la dinámica del matrimonio no es igual al de la Biblia. Efesios 5: 33 el hombre debe amar a su esposa y ella respetar a su marido.
  5. Crianza de los niños. Hay que educarlos pensando en el futuro no en el momento, Deuteronomio 6:6; Proverbios 22:6. 
  6. Como lidiar con una persona que se ha separado de su conyugue. Depende, debe ser tratado con guantes. Si es por caprichos no es correcto.
  7. Alcohol, cigarrillos, drogas, relaciones ilícitas, prostitución, homosexualidad. No es necesario que los nombres de algunos problemas aparezcan en la Biblia, constantemente se nos habla del dominio propio, la sobriedad y alejarnos del mal. Además debemos buscar todo lo que es puro y honesto (Filipenses 4:8). Y preguntarnos ¿Estas cosas glorifican a Dios en mi cuerpo?
  8. Depresión, sensaciones de suicidio.  Tenemos ejemplos de personas que experimentaron angustia en su vida. Desearon morir por temor, sin embargo Dios tenía un plan mejor para ellos (1 de Reyes 19). Hay que ser ayuda para que supere esa sensación y no condenarle, porque puede causar efecto negativo.
  9. Duelo. El duelo es un proceso extremadamente difícil, el duelo de los padres y de un hijo único eran considerados de mayor desconsuelo. Tenemos ejemplos del dolor de un padre que pierde a sus hijos (Génesis 37:34-35). Hasta el propio Señor lloró al ver a María llorar por Lázaro (Juan 11:35).

Seguramente existen muchos problemas más que considerar en la consejería, pero estos son solo de algunos.

Conclusión: La iglesia debe fomentar a sus miembros a llevar una vida digna con sus semejantes sobre todo con su familia. Por tanto debemos proporcionar las herramientas necesarias para que todos podamos seguir adelante. Hay problemas en los que podemos aconsejar y otros derivar a un profesional médico u otros como cuando estos ya nos sobrepasan como la violencia doméstica, el maltrato infantil, entre otros.

Este curso solo ha tenido como objetivo dar al cristiano una orientación en materia de consejería.

Para acceder a todo el material completo en los temas más sensibles de la consejería cristiana debe formar parte del programa OBRERO VOCACIONAL.       

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