
No suelo acostumbrar a predicar sermones de otros autores por respeto al trabajo intelectual de ellos, y evitar elogios que no me pertenecen. Y cuando encuentro material valioso para compartirlo en los mensajes, comúnmente tomo la parte necesaria y los modifico según el objetivo de nuestra congregación. Sin embargo, hay buenos escritores del cristianismo del que vale la pena utilizar, compartir sin modificar. Y este será un caso.
Un buen exponente, del que usare para esta lección es Alexander Metherell. Un médico e investigador con una carrera académica y científica «Como doctor en ingeniería y medicina, Metherell fue pionero en la holografía acústica, una tecnología fundamental para el desarrollo de los ultrasonidos en 3D y la mejora en la resolución de las resonancias magnéticas.» El dr Metherell es un especialista en “imágenes” que no es nada menos que un experto que puede diagnosticar lo que pasa en el cuerpo humano, sin necesidad de abrirlo. Añadiedole que como Dr. en ingeniería entiende perfectamente como funciona estos aparatos.
Alexander Metherell, se convirtió en una persona valiosa debido a su análisis medico profundo sobre la semana de la pasión de Cristo. A él se le pregunto, si realmente Jesús murió en la cruz, o solo fue un desmayo. Y esta fue su respuesta científica:
1. El dio el diagnóstico del sudor de sangre en Lucas 22:44.
“Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”
Su explicación médica fue que es: Hematidrosis
La condición descrita por Lucas —un médico— es conocida hoy como hematidrosis.
Los médicos explican que:
- Ocurre bajo estrés extremo, miedo intenso o trauma psicológico severo.
- Los capilares que rodean las glándulas sudoríparas se rompen.
- La sangre se mezcla con el sudor y sale por los poros.
Esto produce:
- Debilidad extrema; Pérdida de líquidos; Fragilidad capilar, lo que hace que el cuerpo sangre más fácilmente.
Jesús llegó al arresto ya debilitado, física y emocionalmente drenado. La pasión no comenzó en el Gólgota, sino en Getsemaní. La hematidrosis no ocurre muy a menudo pero no significa que no pueda ocurrir.
2. Explico la flagelación romana: un preludio mortal. Mateo 27:26.
“Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.”
Evidencia médica
El flagrum romano no era un simple látigo. Era un instrumento de tortura:
- Bolas de plomo para causar hematomas profundos.
- Fragmentos de hueso para desgarrar piel y músculo.
- Cada golpe arrancaba tejido.
Los médicos forenses coinciden en que esto causa: Shock hipovolémico (pérdida masiva de sangre); Taquicardia extrema; Colapso circulatorio.
Jesús llegó a la cruz ya en estado crítico, con su cuerpo al borde del colapso. Si en algo eran experto los soldados romanos era en ejecutar a un individuo.
3. La crucifixión: una muerte por asfixia, Salmo 22:16–17 (profecía); Marcos 15:24.
“Horadaron mis manos y mis pies… puedo contar todos mis huesos.”
“Le crucificaron…”
Evidencia médica
La crucifixión produce:
- Asfixia progresiva: el cuerpo cuelga y los pulmones no pueden exhalar.
- Acidosis respiratoria: el CO₂ se acumula y el cuerpo entra en fallo.
- Arritmias fatales: el corazón debilitado no soporta la carga.
Para respirar, Jesús debía levantarse sobre los clavos. Cada respiración era un tormento.
4. La lanza en el costado: fue el certificado de defunción. Juan 19:34
“Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”
Evidencia médica
La mezcla de “sangre y agua” indica:
- Ruptura del pericardio (la membrana alrededor del corazón).
- Líquido pleural acumulado en los pulmones.
- Un corazón que ya no latía.
Un soldado romano sabía identificar un cadáver. La lanza fue una verificación profesional de muerte.
La primera causa explica que la agonía del Señor ya fue psicológica. La segunda, tercera y cuarta. El padecimiento real y la imposibilidad de que fuera un engaño.
5. La imposibilidad médica del “desmayo” Marcos 15:44–45.
“Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto… y concedió el cuerpo a José.”
Incluso Pilato pidió confirmación oficial de la muerte.
Razones médicas por las que Jesús NO pudo haber sobrevivido
- Un cuerpo en shock no puede mover una piedra de cientos de kilos.
- Un corazón perforado no se “recupera”.
- Un hombre con pulmones colapsados no camina kilómetros.
- Los romanos jamás entregaban un cuerpo vivo.
La teoría del desmayo no es científica, no es histórica y no es lógica.
Además, esto fue lo que el dijo sobre la causa de muerte del Señor.
Esto es lo que el Dr. Metherell dijo sobre la «causa de la muerte» de nuestro Señor:
“Una vez que una persona está colgada en posición vertical”, respondió, “la crucifixión es esencialmente una muerte agonizante y lenta por asfixia.
La razón es que la tensión en los músculos y el diafragma coloca el pecho en posición de inhalación; básicamente, para exhalar, la persona debe impulsarse hacia arriba sobre los pies para aliviar la tensión muscular por un momento. Al hacerlo, la uña se desgarraba el pie y finalmente se bloqueaba contra los huesos del tarso.
Tras lograr exhalar, la persona podía impulsarse hacia abajo y volver a inspirar. De nuevo, tenía que impulsarse hacia arriba para exhalar, raspándose la espalda ensangrentada contra la áspera madera de la cruz. Esto continuaba hasta que el agotamiento total se apoderaba de la persona y ya no podía impulsarse hacia arriba ni respirar.
A medida que la persona disminuye su respiración, sufre lo que se denomina acidosis respiratoria: el dióxido de carbono en la sangre se disuelve en ácido carbónico, lo que aumenta la acidez de la sangre. Esto eventualmente provoca un ritmo cardíaco irregular. De hecho, con su corazón latiendo erráticamente, Jesús habría sabido que estaba al borde de la muerte, momento en el que pudo decir: «Señor, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y entonces murió de un paro cardíaco. [ El caso de Cristo , de Lee Strobel, págs. 198-199].
Conclusión:
¿Por qué importa esto?
Bueno, personalmente veo necesario recordar la cruz por la que fuimos rescatados. La agonía del que nos libro el Señor, porque de acuerdo con la Biblia cada persona es responsable por sus propios pecados.
A veces podemos ser egocéntricos, y nos quejamos por cualquier cosa, y hasta queremos vivir el cristianismo a la manera que nos gusta. Pero la salvación no lo obtenemos ni por merito, ni por dinero, sino por ser leales a aquel que una vez en la historia vino al mundo a dejarse ser arrestado, acusado y crucificado injustamente.
De esa manera, el se convierte en el Amo y Señor no solo del mundo, sino de nuestra vida como cristianos.
La explicación científica de Metherell no contradice los relatos sobre la crucifixión. Es tanto histórica como científicamente comprobable.
¿Pero por qué Jesús lo hizo?
Juan 3:16 dice que lo hizo por Amor. La única fuerza razonable que encontramos para que alguien soportara un martirio del cual no es responsable es solo porque nos ama. Por ultimo y no menos importante, recuerde: “Sino él no murió entonces no hay evangelio” (1 Corintios 15:3-4).
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