¿Qué es Lascivia?

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Cuando se lee Gálatas 5:19 nos encontramos con lo que se llama en la Biblia, las obras de la carne. Y dentro de esta primera lista nos topamos con la palabra: lascivia.

Lascivia es una forma grave de maldad que en la mayoría de los casos tiene connotaciones sexuales, la cual comienza con un corazón pecaminoso (Marcos 7:21-23) y se manifiesta en acciones carnales (Gálatas 5:19). Una persona que práctica la lascivia puede hasta incluso perder la sensibilidad debido a que se ha entregado a ella. Dicho de otra manera significa que para él o ella practicar la lascivia es normal. 

En materia sexual la lascivia abarca los conceptos de exceso, lujuria desenfrenada, libertinaje y sensualidad. Sugiere un desprecio por la decencia pública. 

Joseph Henry Thayer (antiguo erudito del idioma griego) relacionó el término con aspectos como “actos o modales desenfrenados, palabras obscenas, movimientos corporales indecentes» y “trato indecente de hombres y mujeres«. Es un término amplio para el mal y la perversión. 

Sin embargo, la palabra: Aselgeia de la cual viene la palabra Lascivia también es más que solo eso. Puede significar: lujuria desenfrenada, exceso, libertinaje, lascivia, desenfreno, extravagancia, desvergüenza, insolencia

En estos tiempos permisivos y con el boom del internet más la disponibilidad de los dispositivos digitales nos hacen estar más expuestos a esta clase de pecados. Las viejas revistas pornográficas, que solo podían consumir mayores de edad pasaron de moda y los videos o imágenes de internet están abiertamente incluso a un menor de edad hoy en día. La lascivia también incluye chistes obscenos con índole sexual. 

Pero siendo que es un problema latente, ¿Cómo podríamos mantenernos lejos? 

Primero, arrepentirnos y alejarnos de ese pecado. 1 Juan 1:9 dice que si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonarnos. Pero no solo es pedir perdón, sino que después debemos alejarnos de cualquier cosa que nos exponga a esa clase de pecado.

Segundo, mantenernos ocupados. No permita que sus deseos superen su fuerza de voluntad. No deje que su mente se distraiga, ocúpese en cosas buenas. (Filipenses 4:8)

Tercero, los que somos padres, debemos supervisar lo que hacen nuestros hijos cuando navegan por internet. 

Manténgase en la oración, lea y reflexione sobre algunos pasajes de la Biblia. Y tome en serio el hecho que esos pecados pueden traer serios problemas a la vida de quienes lo practican, es sabido que los dueños de los negocios del morbo generan millones de dólares al año, mientras otros pierden todo.  

No peque contra Dios, ni haga ricos a otros mediante la morbosidad.

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